02 octubre 2014

Regalo 74 | 5 cosas que aprendí de las situaciones negativas

Por: Víctor Rafael

Para ti que escogiste apoyarme en medio de la situación que atravesé sin juicios, ni condiciones. Estaré eternamente agradecido. 

Las experiencias que viví los pasados meses me impulsaron a mirar las relaciones con los demás como una caja de sorpresas. Cualquier cosa puede suceder. Aunque muchas veces nos sentimos felices dentro de una relación, independientemente del tipo de relación que sea, otras tantas podemos llegar a sentir frustración, enojo y en el peor de los casos, decepción. ¿Alguna vez te ha pasado?

Las experiencias negativas que hasta hoy he vivido como resultado de mi relación con las demás personas me han ayudado en gran medida a desarrollar mi carácter y más que eso a practicar el amor en todas sus dimensiones. Ha sido un proceso sumamente difícil (y todavía lo es hoy) porque el amor, aunque dicen que lo es todo, es la decisión más difícil de tomar. El amor se ve manifestado en las pequeñas elecciones diarias por lo que es libre y simple.

Puedo hacer referencia a los pasados cuatro meses como los responsables de haberme regalado experiencias tan negativas que las pude usar para crecer, aprender y sobre todo amar. Estos meses me mostraron una manera funcional de relacionarme con la gente a mi alrededor, a través de las situaciones negativas aprendí a…

Dar mi 100% o nada

No se trata de lo que pueda recibir, más bien de lo que pueda dar. Aprendí a ocuparme  por darlo todo porque aún cuando me fallen o sienta que me hirieron, mi corazón descansará en la paz que solo el amor puede dar.  Si lo que quieres recibir es amor da todo el amor que puedas, eventualmente este volverá a ti y así pasa con todo.

Aceptar a los demás tal y como son

Cada persona es distinta, no hay dos personas iguales en el mundo. Esta actitud puede hacer una diferencia significativa en tus relaciones. Cuando acepto a los demás tal cual, estoy al mismo tiempo aceptando y validando su libertad. En la medida que aceptes las distintas personalidades te darás cuenta que la vida, porque sí, se vuelve sencilla. Recuerda que cualquier relación se nutre precisamente de eso, de las diferencias en la personalidad de las personas que la componen.

Crecer en empatía

A menudo las personas toman decisiones que nos afectan. Cierto es que en muchas ocasiones estas decisiones nos duelen mucho, pero también es cierto que detrás de cada decisión hay una larga historia que posiblemente nunca ha sido contada. Las personas en muchas ocasiones permiten que su pasado determine su presente y esto los impulsa a tomar decisiones que no necesariamente representan lo que verdaderamente sienten. En ese sentido lo único que podemos controlar es la empatía con la que vamos a manejar la situación. Personalmente este paso ha sido clave en medio de los procesos dolorosos. La empatía me permite vivir mi dolor y reconocer y respetar el dolor de la otra persona.

Disfrutar cada instante

Disfruta cada instante junto a los seres que amas como si fuera el último. Disfrútalos pero con alegría y no con tristeza, después de todo no nacimos para vivir eternamente en la Tierra. Atesora y vive cada instante consciente de que en cualquier momento la persona que está más próxima a ti puede partir y no necesariamente porque murió. Las personas también parten de nuestro lado en vida. Disfruta y vive tus relaciones de manera tal que cuando se presente un momento de separación, por las razones que sean, puedas recordar las personas con amor y gratitud.

Amar en libertad

Amar en libertad es lo más difícil que he tenido que aprender. Amar en libertad es amar aún cuando sabes que ese amor implica hacer cosas que en cualquier otra circunstancia no harías. Amar en libertad es reconocer que me amo y que ese amor no está condicionado a si las demás personas me aman o me lo demuestran. Amar en libertad es reconocer aún en la distancia el amor de otra persona, es reconocer que nadie me pertenece. Es respetar la libertad de elección de cada persona, incluso la mía. 

Ciertamente las relaciones con los demás pueden ser algo muy difícil de manejar. En la medida que puedas practica estos cinco principios y verás como, poco a poco, tu idea y manera de relacionarte con los demás cambiará positivamente. Recuerda que estamos en constante relación con los demás así que unas veces por elección y otras por obligación nos veremos en la necesidad de desarrollar estrategias saludables para manejarnos en medio de los conflictos.


Las relaciones con los demás nos hacen crecer, pues las personas a nuestro alrededor son los maestros en los que Dios se presenta para trabajar directamente con nosotros… para darle forma a nuestro corazón.

Punto de reflexión: Las situaciones negativas dejan de ser negativas cuando las comienzo a ver como una oportunidad para crecer. 

Pregunta para contestar: ¿Cuáles son las experiencias negativas que más me han marcado? ¿Qué puedo decir hoy que aprendí de ellas? 

Lo que el día me regaló es para ti. 



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