Por:
Víctor Rafael
Para ti que escogiste apoyarme en medio de la situación que atravesé sin juicios, ni condiciones. Estaré eternamente agradecido.
Las experiencias que viví los pasados
meses me impulsaron a mirar las relaciones con los demás como una caja de
sorpresas. Cualquier cosa puede suceder. Aunque muchas veces nos sentimos felices
dentro de una relación, independientemente del tipo de relación que sea, otras
tantas podemos llegar a sentir frustración, enojo y en el peor de los casos,
decepción. ¿Alguna vez te ha pasado?
Las experiencias negativas que hasta hoy
he vivido como resultado de mi relación con las demás personas me han ayudado
en gran medida a desarrollar mi carácter y más que eso a practicar el amor en
todas sus dimensiones. Ha sido un proceso sumamente difícil (y todavía lo es
hoy) porque el amor, aunque dicen que lo es todo, es la decisión más difícil de
tomar. El amor se ve manifestado en las pequeñas elecciones diarias por lo que
es libre y simple.
Puedo hacer referencia a los pasados
cuatro meses como los responsables de haberme regalado experiencias tan
negativas que las pude usar para crecer, aprender y sobre todo amar. Estos
meses me mostraron una manera funcional de relacionarme con la gente a mi
alrededor, a través de las situaciones negativas aprendí a…
Dar
mi 100% o nada
No se trata de lo que pueda recibir, más
bien de lo que pueda dar. Aprendí a ocuparme por darlo todo porque aún cuando me fallen o
sienta que me hirieron, mi corazón descansará en la paz que solo el amor puede
dar. Si lo que quieres recibir es amor
da todo el amor que puedas, eventualmente este volverá a ti y así pasa con
todo.
Aceptar
a los demás tal y como son
Cada persona es distinta, no hay dos
personas iguales en el mundo. Esta actitud puede hacer una diferencia
significativa en tus relaciones. Cuando acepto a los demás tal cual, estoy al
mismo tiempo aceptando y validando su libertad. En la medida que aceptes las
distintas personalidades te darás cuenta que la vida, porque sí, se vuelve
sencilla. Recuerda que cualquier relación se nutre precisamente de eso, de las diferencias
en la personalidad de las personas que la componen.
Crecer
en empatía
A menudo las personas toman decisiones
que nos afectan. Cierto es que en muchas ocasiones estas decisiones nos duelen
mucho, pero también es cierto que detrás de cada decisión hay una larga
historia que posiblemente nunca ha sido contada. Las personas en muchas
ocasiones permiten que su pasado determine su presente y esto los impulsa a
tomar decisiones que no necesariamente representan lo que verdaderamente
sienten. En ese sentido lo único que podemos controlar es la empatía con la que
vamos a manejar la situación. Personalmente este paso ha sido clave en medio de
los procesos dolorosos. La empatía me permite vivir mi dolor y reconocer y
respetar el dolor de la otra persona.
Disfrutar
cada instante
Disfruta cada instante junto a los seres
que amas como si fuera el último. Disfrútalos pero con alegría y no con
tristeza, después de todo no nacimos para vivir eternamente en la Tierra. Atesora
y vive cada instante consciente de que en cualquier momento la persona que está
más próxima a ti puede partir y no necesariamente porque murió. Las personas
también parten de nuestro lado en vida. Disfruta y vive tus relaciones de
manera tal que cuando se presente un momento de separación, por las razones que
sean, puedas recordar las personas con amor y gratitud.
Amar
en libertad
Amar en libertad es lo más difícil que he
tenido que aprender. Amar en libertad es amar aún cuando sabes que ese amor
implica hacer cosas que en cualquier otra circunstancia no harías. Amar en
libertad es reconocer que me amo y que ese amor no está condicionado a si las
demás personas me aman o me lo demuestran. Amar en libertad es reconocer aún en
la distancia el amor de otra persona, es reconocer que nadie me pertenece. Es
respetar la libertad de elección de cada persona, incluso la mía.
Ciertamente las relaciones con los demás
pueden ser algo muy difícil de manejar. En la medida que puedas practica estos
cinco principios y verás como, poco a poco, tu idea y manera de relacionarte
con los demás cambiará positivamente. Recuerda que estamos en constante
relación con los demás así que unas veces por elección y otras por obligación
nos veremos en la necesidad de desarrollar estrategias saludables para
manejarnos en medio de los conflictos.
Las relaciones con los demás nos hacen
crecer, pues las personas a nuestro alrededor son los maestros en los que Dios
se presenta para trabajar directamente con nosotros… para darle forma a nuestro
corazón.
Punto de reflexión: Las situaciones negativas dejan de ser negativas cuando las comienzo a ver como una oportunidad para crecer.
Pregunta para contestar: ¿Cuáles son las experiencias negativas que más me han marcado? ¿Qué puedo decir hoy que aprendí de ellas?
Lo que el día me regaló es para ti.
Lo que el día me regaló © 2014

Regalo 74 | 5 cosas que aprendí de las situaciones negativas by Víctor Rafael is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

El primer regalo que leo y me encantó. Gracias.
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