Por
Víctor Rafael
La espera muchas veces nos frustra…
La semana pasada recibí una llamada de
una amiga. Muy emocionada me dijo que por fin había conseguido empleo. Es
interesante porque esta joven había hecho muchos sacrificios para poder pagar
los gastos de matrícula, hospedaje y todo lo que conlleva la vida
universitaria. Finalmente pudo ver el resultado de trabajar en equipo con quien
todo lo puede, Dios.
Digo trabajo en equipo porque aunque mi
amiga oró hasta el cansancio, le habló a gente cercana para que oraran por su
petición, ella nunca dejó de moverse, tocar puertas, lanzarse. Mientras Dios se
encargaba de preparar el camino, ella lo iba recorriendo. Nunca dejó de creer que el esfuerzo que estaba haciendo en algún
momento, aunque las circunstancias dijeran lo contrario, iba a dar resultados.
La fe sin obras es una fe muerta, eso
dice la Biblia (Santiago 2:17). La fe sin acción no tiene resultados, porque la
fe para que sea real debe vivirse y vivir no es otra cosa que actuar. Es la fe
la certeza de lo que esperamos, mas es la acción, el verbo lo que transforma en
realidad lo que queremos.
Para
conseguir lo que buscas vas a necesitar ponerle obras a la fe. No es suficiente quedarte esperando después de una petición. Te va
a corresponder tocar puertas, caminar, correr, llamar, trabajar duro para
transformar lo que quieres en algo real. Es algo así como trabajar en equipo de
la mano de Dios. Él ciertamente hace su parte y tú haces la tuya. Dios se encarga de abrir las puertas
después de que tú las tocas.
Mucho más que un asunto espiritual,
alcanzar las metas es un asunto de actitud. De seguro habrá momentos en los que
Dios dirá “no, este no es el camino”. Pero sabemos que la frustración es el instrumento que Dios usa para ponerle un freno a
nuestros planes y darle paso a los de Él. Este entonces es un momento para
agradecer, cambiar de dirección y de la mano de Dios continuar trabajando por
lo que queremos.
La vida muchas veces parece no tener
sentido, la espera nos frustra. Sin embargo,
en la medida que nos demos la oportunidad de trabajar al cien porciento en
relación a lo que queremos, la llegada un nuevo día nos pondrá un paso más
cerca de lo que Dios tiene preparado para nosotros.
Lo que el día me regaló es para ti.
Punto de reflexión: La fe sin obras es una fe muerta.
Pregunta para contestar: ¿Qué cosas debo comenzar a hacer para conseguir lo que quiero?
@victor_rafael9 | @eldiameregalo
Lo que el día me regaló © 2015
Regalo 83 | Ponle obras a la fe by Víctor Rafael is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

