Por
Víctor Rafael
Algunas personas nos acompañan a lo largo
de la vida, otras, se quedan a la mitad del camino.
Hace dos semanas, visité a los niños del
hogar donde ofrezco voluntariamente mi tiempo. Los niños y niñas me recibieron
con abrazos, risas y muchas, muchas, muchas ganas de jugar. En el tiempo que
llevo compartiendo con ellos hemos construido lazos fuertes y nos tenemos
confianza. Una de las empleadas se me acercó y me mencionó que “E” ya no estaba
en el Hogar, lo habían adoptado. Enseguida una mezcla de sentimientos me
invadió, pensé en que no pude despedirme, respiré, sonreí y le agradecí a Dios
por la familia que le había regalado a mi pequeño amiguito.
Este evento me enfrentó con una de las
verdades más duras de la vida… la personas que hoy amamos están con nosotros,
pero no sabemos si mañana será así. Ciertamente nuestro deseo es que las
personas permanezcan con nosotros siempre, sin embargo aunque hay momentos que
tenemos una idea de lo que debería ser la realidad, la realidad no siempre son
nuestras ideas. La personas se van.
Recordé las experiencias en el Hogar con
“E” y en cada memoria lo veo sonriendo. Él ya no está pero mi corazón se siente
tranquilo porque el tiempo que compartimos fue de calidad. No podemos controlar
las razones por las que las personas salen de nuestra vida. Por cierto, a menudo
pienso que las vidas se cruzan con una sola intención… crecer. Nos cruzamos en
el camino con personas maravillosas y sin importar lo positivo o negativo de
cada encuentro estos seres nos hacen crecer, transforman nuestra vida. Es como
si Dios se manifestara de distintas maneras a través de cada ser.
Habrá veces que el tiempo para despedirse
será posible, otras no. Lo importante de todo es que tomes el control de tu
vida, aprendas a amar en libertad, valores el tiempo con cada una de las
personas que amas, y por último pero no menos importante, le hagas saber lo
importante que son para ti. Hoy la silla de “E” está vacía pero los recuerdos y
la alegría de haber compartido con él llenan mi alma.
Dile a alguien especial lo importante que
es para ti.
Lo que el día me regaló es para ti.
Punto de reflexión: Dios se manifiesta en nuestras vidas a través de cada persona que se cruza en nuestro camino.
Pregunta para contestar: ¿Qué cosas entiendes que puedes hacer para transformar positivamente la vida de las personas que te rodean? ¿Qué cosas has aprendido de las personas que hoy no están en tu vida?
@victor_rafael9 | @eldiameregalo
Lo que el día me regaló © 2015
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