Por
Víctor Rafael
Hay momentos en la vida que parece que lo
que estoy haciendo no tiene sentido.
Alrededor de hace cinco años una amiga a
quien aprecio muchísimo, llegó a mí desesperada y llorando. Había quedado
embarazada y su pareja le pidió que abortara. Ella estaba muy confundida y
considerando la idea propuesta por su entonces novio. Tuvimos una conversación
profunda y luego de algunas semanas me envió un mensaje de texto diciéndome que
había desistido de la idea, iba a regalarle vida a quien crecía en lo profundo
de sí. Desde ese entonces perdí contacto con ella.
El fin de semana pasado, visité junto a
mis padres un negocio de comida, y allí, en aquel lugar me encontré al padre de
la niña. Me le acerqué, le pregunté por mi amiga (su ahora esposa), y ciertamente
por la bebé. Me mostró fotos y mis ojos se humedecieron por la alegría que
sentía. Resulta que actualmente tiene cinco años, va a la escuela, es súper
inteligente y también hermosa.
Fuera de líneas religiosas, el Papa
Francisco, en un documento compartió la siguiente frase El esfuerzo y la entrega que hacemos a veces no la vamos a ver porque
Dios lo va a derramar en lugares que nunca iremos. Luego de haber aportado
a que mi amiga cambiara de opinión acerca del aborto, nunca más vi a la niña
hasta ese día. El esfuerzo que había hecho en aquel momento no lo pude ver
hasta el fin de semana pasado porque Dios había usado eso para bendecir a una
familia, y no directamente a mí.
Hay veces que parece que lo que hacemos
no tiene sentido. Vemos como lo que hacemos “no da resultados”. Esto acaba con
nuestra fe y sin lugar a dudas aporta a que nuestro ánimo casi desaparezca.
Esto en cierta manera se da porque invitamos a Dios a hacer su voluntad a
través de nosotros y en nuestras vidas, mas pretendemos que las cosas sean como y cuando nosotros queremos. Es como si Dios nos diera un
pequeño embace con cien semillas y después de haber sembrado la primera no nos
moviéramos de ese espacio hasta verla germinar. Lo cierto es que en ocasiones veremos el fruto de nuestras obras y en otros momentos otros lo verán.
Nunca te canses de hacer el bien. Recuerda
que cuando no veas el resultado que quieres en tu vida, lo que estás haciendo
está impactando a alguien más, en alguna parte del Mundo.
Lo que el día me regaló es para ti.
Punto de reflexión: "El esfuerzo y la entrega que hacemos a veces no la vamos a ver porque Dios lo va a derramar en lugares que nunca iremos." Papa Francisco
Pregunta para contestar: ¿Qué puedo hacer para impactar positivamente la vida de otros?
@victor_rafael9 | @eldiameregalo
Lo que el día me regaló © 2015
Regalo 81 | ¿Tiene sentido lo que hago? by Víctor Rafael is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.
