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14 noviembre 2013

Regalo 39: Fuente de vida.


Por: Víctor Rafael

Lo que a mis ojos parecía una muerte física, resultó ser solo un tiempo para renacer. Un momento de reflexión que despertó el vivir, caló hondo, profundo, llegó muy adentro, atravesó todo lo que soy y me hizo cuestionarme, ¿por cuánto tiempo podré vivir lejos de la fuente de vida?            
Planta en el patio de mi casa. Cayey, Puerto Rico.
Hacía ya varias semanas que todas sus hojas habían caído al piso a morir, su delgado tronco se había tornado más oscuro de lo usual y las puntas de sus ramas se habían secado, la di por muerta. La saqué de la marquesina para botarla, pero me distraje y la dejé allí, la olvidé. Luego de eso estuvo lloviendo varios días corridos y después vinieron algunos días de sol. Para mi sorpresa, al cabo de un tiempo, la planta comenzó a echar nuevas hojas y poco a poco fue fortaleciendo todas sus partes.
Aquella mañana el viento que movía las hojas de la planta que di por muerta, trajo consigo un mensaje para mí. La brisa mientras chocaba contra mi cuerpo decía; la vida es vida únicamente el tiempo que permaneces cerca de aquello que la alimenta.
Sé que en ocasiones la vida parece no tener sentido, como si nada de lo que haces fuera suficiente. Te cuestionas. Te reprochas y enfadas no tan solo contigo, sino con todos y todo lo que te rodea. Sé que hay veces que llegas a pensar que ya nada ni nadie puede devolverte la pasión con la que vivías, que el camino hacia la felicidad lo destruyeron. Conozco también de las veces que haces utópico lo real, lo alcanzable, lo que está disponible para ti porque a simple vista parece imposible hacerlo tuyo. Pero lo más importante es que tengo la certeza de que estás tan lejos o cerca de la vida como quieres estarlo.
Hoy quiero que mires con detenimiento lo que estás viviendo. Tal vez estás experimentando un sinnúmero de situaciones que te han hecho pensar que la vida no tiene ningún sentido. Posiblemente la llama de pasión que te hacía vivir se apagó. La aflicción ha destruido parte por parte lo que eres y lo que no sabías es que “La aflicción es como el combustible de la pasión: refuerza la energía intensa, que normalmente no tenemos, pero que necesitamos para realizar los cambios.” (Rick Warren) Déjate abrazar por la vida, permite que los procesos externos que vives le den forma a tu corazón.
Aquel día yo acerqué la planta hacia un área donde el agua y el sol le devolvieron la vida. De estar marchita, sin nada que ofrecerle al mundo, pasó a estar llena de vida, a embellecer el espacio que ocupa. Tú tienes mucho para dar, levántate y acércate hoy a un espacio lleno de vida.
Acércate a ti.
Acércate a quien eres.
Acércate a tu familia.
Acércate a tus amistades.
Acércate a la pasión que movía tu vida.  
Acércate a la fuente de vida.
Acércate a Dios. 


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Regalo 39: Fuente de vida. by Víctor Rafael is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.