04 abril 2013

Regalo 7: Llueve sobre mí.


Por: Víctor Rafael

             El escenario que quería, frente a mí las condiciones perfectas. Era un día soleado, sin nubes que amenazaran con arruinar mis planes y ella estaba tan sucia que había perdido todo el brillo y el encanto. Decidí sacar al menos una hora de mi tiempo para lavar mi guagua. Públicamente confieso que no soy amante de lavar carros, ni mucho menos prestarle mucha atención, sin embargo, ver que mi guagua está sucia me estresa los días.
Comencé. Al son de la música me disponía a darle el lavado semanal. Poco a poco iba tomando brillo. El color, aunque oscuro, iba resplandeciendo y ella, con cada enjuague, parecía cobrar vida. En el momento justo que terminé con la ardua tarea… un aguacero. En seguida vino a mi mente un “No sé por qué la lavo si siempre me pasa lo mismo, siempre que lavo la guagua llueve.”
Foto: www.mimorelia.com
            Tal vez tu eres una de esas millones de personas que después de terminar de lavar su auto, les llueve. Tal vez solo le delegas la tarea de lavar tu auto a alguien más. Pero es como si la naturaleza tuviese un maquiavélico plan, no tan solo contra ti, sino que contra tu carro también. Si tu eres una de esas personas te invito a que acojas este relato y que no importa cuantas veces llueva, nunca dejes de lavar tu carro.
            Luego de algunos segundos, tal vez minutos, lamentándome por lo que había pasado, sostuve una conversación con el enojo, la frustración y el sentido de pérdida de tiempo y fueron ellos mismos quienes guiaron mi corazón, ellos mismos me hicieron un gran regalo. Pensarás que de estos sentimientos que te mencioné no viene nada bueno, sin embargo, Dios me mostró, a través de ellos el lugar exacto donde no quiero estar.
Quiero que junto a mí sigas esta idea que, luego de un momento de reflexión, abrazó mi corazón. ¿Qué te parece si comparamos mi alma con mi guagua? ¿Qué te parece si comparamos tu alma con tu vehículo de motor? Cuando la guagua está sucia pierde el brillo, color, valor y en el peor de los casos pierdo yo el amor por ella. Por otra parte; ¿Qué pasa cuando el alma está siendo manchada por sentimientos y experiencias negativas de la vida? Se atormenta, es contaminada, el miedo la invade, la desesperanza y en el peor de los casos la vida misma pierde sentido. Para que mi guagua no pierda el brillo, color, valor. Para yo no perder el amor por ella, debo, aunque me cueste trabajo, sacar de mi tiempo para limpiarla. De la misma manera para que mi alma no se contamine, para que el miedo no me invada, para no perderle el sentido a la vida, debo sacar de mi tiempo y limpiarla.
Foto: www.mimorelia.com
¿Para qué lavar el vehículo de motor, si se va a volver a ensuciar? Ya anteriormente te hablé de lo que sucede cuando pasa el tiempo y no lo hacemos. ¿Para qué volver a perdonar, si me van a volver a fallar? Perdonar nos hace libres, es a través del perdón que encontramos sanación. De seguro volverán a fallarte, sin embargo es importante perdonar para vivir en paz. ¿Para qué volver a entrar en una nueva relación, si me van a volver a fallar? No todo en la vida se verá de la misma manera. Lo que pasó una vez, no tiene que pasar dos veces. No te niegues a las bendiciones que tienes frente a ti por experiencias pasadas, porque delante de ti tienes la oportunidad de crear la vida que quieres para ti. No desperdicies las oportunidades que Dios pone delante de ti. ¿Para qué volver a confiar o creer en alguien, si me van a volver a fallar? Cada persona que llega a tu vida, te deja algo de sí misma. Agradece al Creador por las veces que alguien te falló, pues estoy seguro de que de esa persona aprendiste, es gracias a esa persona que hoy eres quien eres. Si no hay caída; ¿entonces cómo pretendes levantarte? Posiblemente te identifiques con estos tres ejemplos que mencioné, si no es así, estoy seguro que de alguna manera u otra ha llovido luego de haber dado ese gran paso hacia algo o alguien.
La lluvia no siempre es una mala señal. Es gracias a la lluvia que los ríos aumentan su caudal, los mares aumentan su tamaño. Es gracias a la lluvia que las plantas crecen, los árboles son árboles y podemos disfrutar de ellos. La lluvia son gotas de bendición, son una manifestación del amor divino. La próxima vez que luego de lavar tu vehículo de motor llueva. La próxima vez que luego de haber intentado algo te fallen. La próxima vez que te fallen, que tengas miedo de iniciar una nueva relación o que sencillamente tengas miedo de confiar en alguien más, recuerda esto; tienes una nueva oportunidad para avanzar. Mira que la vida te está dando la oportunidad de limpiar tu alma, de vencer tus miedos, de avanzar en el camino. Nunca dejes que tu alma se ensucie, nunca permitas que pasen los días y el amor por la vida disminuya, nuca permitas que la vida pierda sentido. Renueva tu pasión, limpia tu alma, regálate vida. Recuerda que tienes en tus manos la oportunidad de limpiar lo más preciado que tienes, tu alma. 


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3 comentarios:

  1. si! aunque los AMIGOS FALLEN, aunque quien amas te rompa promesas, aunque hablen mal de ti y no vengan de frente, aunque todo eso pasa, siempre confía porque habrá gente en quien confiar siempre!

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    1. Idea completa, muy válida y sobre todo familiar. Mi invitación es a que mires lo que tienes y des gracias a Dios por eso. El Regalo 8 es para ti. Pendiente.

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