01 agosto 2013

Regalo 24: Bizcocho de zanahoria.


Por: Víctor Rafael

            Como si viniese alguien y arrancara una parte de mi alma. Cada vez que algo se iba, en mi mente, había una imagen de una gigantesca goma borrando partes de mí. Cada una de las cosas o personas que hoy no están, narraban mientras yo escribía, una mentira atroz y descabellada que leía de la siguiente manera, “Ahora que no estoy eres nada. Sin mí te haces menos. Tu vida nunca volverá a ser igual.” Abuelo Raúl murió, amigos partieron, todo cambió de dirección, el que pudiera realizar deportes se veía limitado debido a un accidente de tránsito y mientras cada uno de estos acontecimientos iban atropellándome, en el piso,  con menos ganas de seguir, me preguntaba una y otra vez “Ahora, ¿qué voy a hacer sin lo que no está?”.
www.cheef.com
            Recuerdo que hace poco había sobre la mesa un bizcocho de zanahorias redondo. Como de costumbre, la persona que lo fue a cortar en pequeños pedazos lo hizo en forma triangular. De momento, alguien gritó “¿Por qué lo cortaron? Ahora no se ve lindo, ya no parece bizcocho.” La persona que había hecho el corte le contestó, “¿Porque lo corté deja de ser bizcocho de zanahorias? No, de ninguna manera. Los pequeños pedazos de él no lo hacen ser más o menos. Sencillamente completan temporalmente el espacio que ocupan dentro del molde, pero incluso si sacara en este momento uno de los pedacitos, no dejaría, en ningún momento, de llamarse Bizcocho de Zanahorias.”
            En este momento te invito a mirarte dentro del molde de aquel delicioso bizcocho. ¿Puedes ver el pedazo que la vida sacó de ti? Por la razón que sea ya no está. Posiblemente un familiar al que amabas con todo tu ser partió, una relación que recién empezaba terminó, con quien llevabas mucho tiempo dijo no quiero más, perdiste el trabajo, tus amigos de momento se esfumaron o cualquier otra cosa que “te hacía sentir un cien porciento” se fue y estás en el piso sin ganas de seguir. Igual que al cojo que recién le amputaron su pierna, sientes un dolor fantasma, ausente, que conoces su procedencia pero no sabes como deshacerte de él. Tal vez piensas que pudiste dar más de ti para que nada se fuera o que eres culpable por lo que pasó. Piensas que de alguna manera tu vida nunca volverá a ser la misma ahora que ya no están “los pequeños o grandes pedazos que la vida sacó”.
www.recetasgratis.net
            Hoy te invito a honrar eso que se fue. Míralo con atención, tráelo a tu mente y piensa unos segundos en él… Ahora, abrázalo y poco a poco déjalo ir.  ¿Sabes? Si miras a tu alrededor es posible que te des cuenta que aún quedan pedazos de ti en el molde. Aunque piensas que la vida no puede continuar ahora que estás “incompleto/a” date cuenta que nunca has dejado de SER. Eras alguien antes de que eso llegara a tu vida, durante su estadía temporera fuiste y todavía hoy, ya con un pedazo menos, eres tú. Sí, duele mucho que se haya ido, sin embargo tú que estás aquí ahora, nunca has dejado de existir. Posiblemente nunca encuentres una respuesta para la famosa pregunta “¿por qué?” pero si te detienes y miras con atención de seguro encontrarás el “¿para qué?”  de todo lo que pasó.
            En último lugar detente, basta de sufrir, levántate y recuerda que tristemente no podemos darle vuelta atrás al tiempo. Sin embargo eres responsable de que las historias no vuelvan a repetirse. Lo que hoy no está dejó un enorme legado en ti. Recuerda que aunque la vida te arrebatara un pedazo en este momento, nunca dejarías de ser quien eres.  


Creative Commons License
Regalo 24: Bizcocho de zanahoria. by Víctor Rafael is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

No hay comentarios:

Publicar un comentario