Por:
Víctor Rafael
Verano,
temporada seca. El agua en los ríos no bailaba entre grandes piedras. No había
grama verde que pintara el suelo color vida. El opaco color cobrizo en las
hojas de los árboles anunciaba su inevitable muerte. El viento seco y caliente,
traía una bruma espesa que impedía que aquel niño pudiera ver con claridad.
Frustrado, porque no veía nada “bueno”,
se sentó sobre una piedra a descansar sus agotadas piernas. Al cabo de
unos cuantos minutos se puso de pies,
recogió sus pertenencias y cabizbajo reanudo la caminata. Había dado
aproximadamente diez pasos, cuando una mariposa, rozó la mejilla de aquel niño
obligándolo a levantar la mirada.
Sonrió, jugó con la mariposa, miró a su alrededor y en el horizonte vio un Flamboyán.
El
niño corrió hacia el árbol y se acostó a disfrutar de la brisa fresca que
soplaba bajo aquel gran Flamboyán. Los años de experiencia y sabiduría se
podían notar en su fuerte tronco, grandes ramas, en sus extensas y largas
raíces. Sus innumerables flores color rojo hacían que resaltara naturalmente
entre todo lo que tenía a su alrededor.
Era impresionante, digno de admiración. Pero el niño se quedó dormido y soñó que aquel
gran Flamboyán podía hablar. El árbol le dio la oportunidad al niño de hacerle
una sola pregunta y le hizo saber que después de contestarla ya no hablaría
más. Lleno de curiosidad preguntó, “¿Por qué floreces en la temporada seca?”. El
árbol le contestó sabiamente “Mira a tu alrededor, ¿ves que estamos en
temporada seca? Guardo lo mejor de mí para momentos como éste. Es necesario que
en el verano, en la temporada seca, en medio de lo hostil de este momento,
dedique el cien porciento de mí a embellecer el espacio que ocupo. Pongo a
disposición del mundo mi don, todo lo que soy, para que el mundo sea un lugar
feliz, lindo y lleno de amor. Cuando despiertes de tu sueño, mira a tu
alrededor. Observa atentamente como el Mundo se ha ido deteriorando por falta
de valores. Fíjate en que todos quieren que la situación actual mejore, mas son
pocos los que actúan para hacer que las cosas pasen. Mi querido amiguito,
tienes una misión, pocos han tenido la oportunidad de hablar conmigo y tú hoy
lo has hecho. Hacen falta Flamboyanes en el Mundo donde vivimos, gente
comprometida, atrevida y dispuesta a ir contra la corriente. Hace falta que en
la temporada de verano que vivimos Flamboyanes florezcan para embellecer cada
rincón del Mundo. Cuando despiertes verás que siempre los Flamboyanes han
estado presente, solo que por el momento lo malo lleva ventaja en el
camino. No busques encontrarlos, ellos
aparecerán en el momento perfecto, mientras tanto dedícate a florecer, a amarte,
a regalarte vida, a buscar tus virtudes
y lo que puedes aportar al mundo. Confía en ti, actúa sobre lo que quieres ver,
sueña en grande, regálale todo de ti a las personas que tienes alrededor y
contágialos con tu positiva energía. Hoy es tiempo de cambiar. ”
El niño
despertó del sueño y recordó una lectura del libro de Mateo que su papá le leía
cada noche antes de dormir. La misma le hacía una invitación a influir en la
sociedad de manera saludable. Noche tras noche recordaba que vino aquí a la
Tierra a impactar el espacio que ocupa en momentos como el que estamos atravesando. Es la Sal y Luz del Mundo, es un enorme Flamboyán. “Ustedes son la sal de la
tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no
sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee. Ustedes son la
luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Ni se
enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en
la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. Hagan brillar su
luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y
alaben al Padre que está en el cielo.”(Mateo 5: 13- 16)
Visítame en: www.facebook.com/loqueeldiameregalo
Regalo 23: Un cuento rojo. by Víctor Rafael is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

Hermoso y muy cierto,Éxitos siempre!
ResponderEliminarHermoso!
ResponderEliminar