Por:
Víctor Rafael
Me
regalé la oportunidad de confiar y cada mañana comenzó a verse diferente. Dejé
de vivir a medias y todo a mi alrededor comenzó a fluir de manera natural y
perfecta. Dios me hizo una invitación “Confía en ti y veras el regalo.”
El
reloj marcaba las 5: 43am, lo que quería decir que me quedaba alrededor de una
hora y media de sueño. Me levanté varias veces antes de que la alarma comenzara
a sonar, pues tenía miedo de no escucharlo, de quedar mal. Delegué la tarea de
levantarme al reloj despertador, pero lo hice a medias, desconfiando. Nunca
creí que realmente tuviese la capacidad para sacarme de la cama o mucho menos
que pudiese cumplir con su propósito. Un poco más tarde, el sonido del reloj me
despertó. No fue el regalo escuchar el reloj sonar, desvelarme o permitir que
la ansiedad me acompañara. El regalo fue haber pensado que el reloj no podría levantarme y lo hizo. Darme cuenta de que de la misma manera que lo subestimo a él, lo hago conmigo. Fue abrir los ojos, poner los pies sobre
el suelo y preguntarme, ¿desde cuándo no confías en ti?
Desde
aquel día aprendí a ver la confianza como el combustible que impulsa todo lo
que hago. Es necesaria la confianza para todo, realmente lo es. Si tomas
algunos minutos para pensar verás que es cierto. Es necesario confiar en quien
soy para mostrarme al mundo de una manera saludable. Es necesario confiar en mí
para poder llegar a donde quiero. Es necesario confiar en lo que está a mi
alrededor para vivir en paz. La desconfianza corrompe lo que soy, paraliza mis
sueños y destruye la indispensable chispa de la fe.
Las
mañanas ya se pintan de otro color, duermo tranquilo, vivo en paz y me regalo
la oportunidad de confiar.
La confianza es
una decisión, confiar en ti y en todo lo que te rodea podría ser lo que falta
para comenzar a avanzar. Comienza a abrir el camino hacia lo que quieres y que
cada huella que dejes en él solamente sea el reflejo de la vida de alguien que
sabe confiar. En el camino te darás cuenta que confiar en ocasiones es, soltar,
delegar o dejar en las manos de alguien más el resultado final. Entrégate al
cien porciento en cada cosa que emprendas, confía plenamente en ti, en tus
capacidades, en tus talentos y muéstrale al mundo una manera saludable de
vivir. ¡Confía! Vence tus miedos, acaba con las dudas, camina seguro de quien
eres, dale fuerza y valor a tu corazón. Verás que si comienzas a creer en ti, cada
día se pintará de confianza y la confianza pintará de vida tus días.
Visítame en: www.facebook.com/loqueeldiameregalo
Regalo 30: Confía. by Víctor Rafael is licensed under aCreative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

Gracias tus mensajes siempre me hacen tener un dialogo conmigo misma... trato de verme desde otra perspectiva, analizarme para crecer, tus mensajes son recomfortantes.
ResponderEliminarGracias por leer, lo que el día me regaló es para ti.
EliminarEste mensaje lo leí en el momento que más lo necesitaba. Gracias.
ResponderEliminarDios nos guía y pone delante de nosotros lo que necesitamos cuando lo necesitamos. Gracias por leer, lo que el día me regaló es para ti.
EliminarEs tan admirable como una palabra tiene tantos significados. Gracias a este lindo mensaje me di cuenta que uno no hace las cosas porque no quieres, puede ser por la simple razon de que desconfias en tus capacidades. Y sinceramente me puedo aplicar lo que antes mencione. Yo ahora se que tengo que confiar en mi para llegar a donde quiero. Y yo puedo!
ResponderEliminarConfía en ti y verás lo capaz que eres. Gracias por leer, lo que el día me regaló es para ti.
EliminarHermoso, tus palabras siempre me motivan cuando mas lo necesito. Gracias.
ResponderEliminarAdelina, te quiero mucho!!!!!! Lo que el día me regaló es para ti.
Eliminar