Por: Víctor Rafael
![]() |
| Aquella noche comiendo Hot Rolls, me arriesgué y gané una experiencia. |
Miedo
y deseo al mismo tiempo. Respiraba la ansiedad por lo que estaba a punto de
pasar en aquel restaurante. Aunque disfrutaba de buena compañía, una pequeña
voz me decía al oído que estaba saliéndome de la ruta que había trazado. Sin
darme cuenta estaba avanzando. Después de mucho tiempo estaba aprendiendo a
retarme a mí mismo y para mi sorpresa, sin ninguna intención, aquella noche destapé
tres cajas de regalos. No eran regalos físicos o materiales, pero sí eran
partes de mí que no conocía, voces que desde el corazón hablaban a mi mente
invitándome con todo el amor del mundo a mirar hacia adelante día a día.
Después de
aquella cena destapé la primera caja y leí, “No hay nada de malo en lanzarte a probar
nuevas cosas. ¿Lo puedes ver?”
En la segunda
decía, “Si te lanzas y en el intento das tu cien porciento, aunque las cosas no
pasen de la manera que quieres, siempre obtendrás ganancia. Siempre que te
lanzas abres la posibilidad de aprender y crecer.”
La tercera habló
de manera especial a mi corazón diciéndome, “Cada experiencia que vives es un
regalo para tu vida, cada cosa que pasa va formando tu corazón, las experiencias
que vives transforman momento a momento lo que eras en lo que eres hoy.”
Aquella noche,
envuelto en una alga, arroz, atún y una salsa que todavía no sé cómo se llama,
llegó un gran regalo a mi vida. Una invitación a través de aquellos hot rolls a transformar los errores en
experiencias, los obstáculos en escalones, los miedos en acción y lo monótono
en vida.
Hay momentos en
la vida en los que atravesamos por distintas circunstancias que por alguna
razón u otra nos descontrolan. La inestabilidad que podemos llegar a sentir en
esos momentos es precisamente lo que nos empuja a tomar decisiones que bien
pueden sacarnos de la situación o impedir que salgamos. Hay otras veces en las
que Dios nos pone a jugar en distintos escenarios para probarnos en el campo de
la vida. Sabiamente es Él mismo quien nos da la oportunidad de adentrarnos o quedarnos
como simples espectadores para así ver las maneras en que reaccionamos ante las
cosas. La verdad es que Dios permite ciertas cosas para formar nuestro carácter
y maneras de ser. Pero no deja de ser cierto que quienes creamos, por medio de
nuestras decisiones, el ritmo de nuestra vida somos tu y yo.
![]() |
| soundcloud.com |
La invitación de
hoy es simple, ¡toma riesgos! La palabra riesgo viene del latín resecare que quiere decir riesgo y
coraje. Tomar riesgos en muchas ocasiones implicará probar cosas que nunca
antes hemos probado, hacer cosas que nunca antes habíamos hecho, tratar cosas
que nunca antes habíamos tratado. Tomar riesgos implicará peligros, nuevas
experiencias, obstáculos en medio del camino, fracasos, malas experiencias… y
buenas también. Tomar riesgos es armarse de coraje e ir tras lo que quieres sin
temor a fracasar. Atrévete a trasformar hoy los errores en oportunidades, es tu
momento, no te hagas más preguntas, no temas a los desafíos de la vida y
permítete saltar hacia la experiencia de VIVIR.
Visítame en: www.facebook.com/loqueeldiameregalo
Regalo 38: La experiencia de vivir. by Víctor Rafael is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.


Eres un chico con gran potencial, te admiro mucho y te felicito por tu blog. Dios te bendiga siempre!
ResponderEliminarGracias por leer y por las bendiciones. Lo que el día me regaló es para ti. :)
EliminarJesús haz mi caracter más como el tuyo yo quiero ser... Hermoso mensaje!!! Grande es ÉL!!!
ResponderEliminar¡Gracias por leer prima! Un abrazote !!!! :) Lo que el día me regaló es para ti.
Eliminar