![]() |
| Reflexiones diarias |
Por:
Víctor Rafael
Dedicado a la Señora y la Joven que me dieron la mano en la Biblioteca Lázaro en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Ojalá y el mensaje llegue hasta sus ojos. Lo que hicieron por mí ciertamente fue algo sencillo pero llegó al fondo de mi corazón. Eternamente agradecido.
La vida de las
personas que se entregan por hacer de este mundo uno mejor es como una ofrenda
viva y agradable a los ojos de Dios. Aquellos que hacen el bien no importa qué,
llegan a lo más profundo del corazón de las personas que tenemos el privilegio
de cruzarnos con ellos y ellas en el camino.
Al momento de
imprimir un documento, sumamente necesario para completar una gestión
universitaria, me di cuenta de que tenía en mi cartera cinco dólares.
Suficiente dinero para imprimir cincuenta hojas, el problema era que para
imprimir había que cargar el dinero a
una tarjeta y la máquina no devolvía la diferencia, lo que me hubiese hecho
perder el resto del dinero. Me acerqué a varias personas en la biblioteca y
nadie tenía cambio para los cinco dólares hasta que me crucé en el camino con
una joven y una señora y entre las dos me regalaron los sesenta centavos que
necesitaba para imprimir el documento.
Podría parecer
tonto, pero considerando que soy un desconocido estas dos grandes mujeres se
desprendieron de algo suyo y me lo regalaron para que yo pudiese resolver mi
situación. Sin pensar en quién yo era dieron, ofrecieron, pusieron a mi
disposición lo que ellas tenían a la mano para que yo no estuviese en
necesidad. Un acto tan simple, desprendido y sencillo llenó mi corazón de
gratitud y al mismo tiempo me mostró una manera funcional de vivir.
Esto que viví
solo me hace pensar en que mi vida, tu vida, nuestra vida debe ser una ofrenda
a la vida de las demás personas. Debemos aprovechar cada oportunidad que Dios
nos da para apoyar de la manera que sea a las demás personas. Podemos día a día
hacer a un lado todo lo que nos separa y con acciones sencillos llenar de
gratitud, amor y generosidad el corazón de las demás personas.
Sin importar la
hora que leas este mensaje piensa en la manera más sencilla de hacer la
diferencia en la vida de alguien. Asume una actitud de vida que te mueva a
ganar y al mismo tiempo que lleve a otros a ganar junto contigo. Cada día,
minuto, segundo, cada momento es una oportunidad diseñada para probarte y
hacerte ver que sí puedes aportar para
que la vida de alguien más sea una mucho mejor. Aprovecha cada momento y
regala tu vida al Mundo con amor, te aseguro que lo que recibirás en
bendiciones será tan grande como lo que des de ti a los demás.
¿En la vida de
quién vas a hacer la diferencia hoy?
Lo que el día me regaló © 2014
Regalo 66: Como una ofrenda. by Víctor Rafael is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

No hay comentarios:
Publicar un comentario