07 marzo 2013

Regalo 3: ¡Por favor, déjame pasar!



Por: Víctor R. Fuentes López

            Mejor morir, antes de ceder el paso a la persona  que espera en su carro en medio  de la congestión vehicular durante un día agitado en las carreteras de Cayey. Probablemente esto no sucede únicamente de la ciudad del Torito, probablemente es un mal nacional, que desde mi punto de vista, solo refleja lo apresurado e individualista de nuestro tren de vida. Hay días que me levanto con ánimos de cederle el paso a todo el que veo esperando por un alma dispuesta a ceder su lugar en la carretera. Sin embargo, esa tarde no tenía intenciones de ceder mi lugar.  La prisa, el hambre y los deseos de llegar a mi hogar eran razones o excusas suficientes para no ceder a alguien el espacio que ocupaba en la carretera.
            Terminó la jornada de estudios y me dirigía a mi hogar y desde el momento en el que salí de la universidad había luchado con varias personas para no dejarles pasar en medio del famoso tapón de las tres de la tarde. El calor y lo agitado  del momento creaban una barrera entre la generosidad y yo.
De un momento a otro una guagua de carga se me atravesó en medio del camino. El vehículo era lo suficientemente grande como para ocupar gran parte de  los dos carriles. Cuando me percaté de lo que allí ocurría me molesté y me preguntaba “ ¿Cómo es posible que haya gente tan inconsciente? Molesto me resistía a aceptar lo que pasaba. Toqué bocina y continué con mis ideas que solo aportaban a la intolerancia y el descontrol.
Finalmente alcancé a ver a través del cristal, pude ver su rostro marcado por el tiempo, su pelo pintado de distintas tonalidades de gris y blanco que denotaban experiencia, sus manos cansadas por tanto trabajar y en su rostro la desesperación por salir de aquella situación incómoda en la que nos había envuelto a mí y a al menos diez personas más. Luego de varios intentos por incluirse a la corriente y zafarse de aquella embarazosa situación en la que se había metido, logró incorporarse y seguir hacia su destino. Dije en un tono sarcástico “¡Por fin!”.  Miré el cristal trasero de la guagua y en el mismo había un mensaje que decía “Dios es amor y Él te ama” En seguida mi corazón comenzó a latir descontroladamente, lágrimas brotaron de mis ojos, frente a mí el regalo del día. Un mensaje de parte del creador recordándome de una manera muy particular el amor que siente por mí.
Ahora bien, si miramos los carros y hacemos una comparación de las carreteras y nuestras vidas, podemos ver frente a nosotros la cantidad de cosas a las que no le estamos cediendo el paso en nuestro corazón. ¿Cómo sería nuestra vida si decidiéramos cederle el paso al perdón? ¿Cómo sería nuestra vida si decidiéramos cederle el paso al amor? ¿Cómo sería que la tolerancia ocupara un espacio en las carreteras que transitamos? ¿Has pensado en esto? Seguramente detrás de cederle el paso a estos sentimientos o actitudes hay un gran regalo.
Hoy te invito a que consideres ceder el paso. A que de una vez y por todas cedas el paso al perdón por aquello que te hicieron y tanto te duele. Por aquello que tu mismo o tu misma te hiciste y no puedes perdonarte. Por aquello que hace tantos años vienes arrastrando. A que le cedas el paso al perdón para recuperar la relación que tenías con mamá, papá, con algún hermano o hermana, con algún amigo o amiga, un familiar o un conocido. Gandhi decía “No dejes que se muera el sol sin que hayan muerto tus rencores” Además te invito a que practiques la tolerancia pues como bien el mismo Gandhi decía “Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio." Todos somos humanos y en la medida que seamos tolerantes con el mundo, el mundo lo será con nosotros. Y en último lugar pero no menos importante te invito a que le cedas el paso al amor para que él mismo sea quien mueva tu vida. Cuando sientas que no puedes cederle el paso al perdón o a la tolerancia recuerda que todavía tienes la oportunidad de cederle el paso al amor porque como bien decía aquel cristal "Dios es amor y Él te ama."

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3 comentarios:

  1. Tremendo!! Me arrepiento de no haberlo leído más temprano. Hoy mi dia fue un poco difícil y mucha intolerancia me rodeaba. Fue bastante oportuno este regalo que hoy compartes con nosotros. Gracias!!! Dtb siempre y éxito. Te cuidas:)

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  2. Maravilloso regalo.. gracias por compartirlo!!

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  3. Ay me hiciste llorar. Muy buen mensaje y mas para este tiempo Cuaresmal. La invitación a reconocer nuestras faltas y saber perdonar. Muchas gracias por tan lindas palabras. Dios te bendiga

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