Por:
Víctor Rafael
Dedicado con muchísimo amor a todas las personas que han hecho posible este proyecto de amor. Gracias por un año lleno de bendición, armonía y crecimiento. Son un regalo para mí.
Dedicado con muchísimo amor a todas las personas que han hecho posible este proyecto de amor. Gracias por un año lleno de bendición, armonía y crecimiento. Son un regalo para mí.
El
día que decidí comenzar, el camino se reveló frente a mí. Sin experiencia, sin
garantías, sin saber a dónde me dirigía; guiado por el deseo interminable de
contribuir positivamente al Mundo que habito, servir a mis semejantes y regalar
lo que Dios un día decidió poner en mis manos.
Un
jueves como hoy, hace un año atrás, decidí comenzar a publicar reflexiones
basadas en hechos reales. Era mi deseo que las personas encontraran el regalo
que trae envuelto cada experiencia vivida. Ha sido un año maravilloso, único,
sin igual; sin embargo, no todo ha sido fácil. Pensé en un principio que la
idea era “de locos” pues nunca antes había escrito nada. Mucha gente decía que
no valdría la pena y otras que no había razón para comenzar la aventura. En el
momento justo que callé esas voces cargadas de mensajes negativos y emprendí el
camino hacia lo desconocido, todo lo que necesitaba para comenzar a construir
este proyecto de amor apareció de la nada. La gente hizo suyos los Regalos,
desconocidos se convirtieron en colaboradores que hoy por hoy son mis amigos,
parte de mí. Los Regalos han llegado a partes del Mundo que nunca he visitado y
día a día la vida me sonríe, me regala y anima a seguir con este proyecto hasta
el fin de mis días aquí en la Tierra.
En
cada corazón vive el deseo innato de perseguir un sueño. No importa lo grande o
pequeño que parezca para los demás, es lo que hace que nuestra vida tenga
sentido, dirección y razón de ser. Con solo pensarlo hecho realidad una sonrisa
aparece de la nada en nuestro rostro recordándonos que para eso hemos nacido;
pero, por alguna razón que todavía no alcanzo a entender el miedo en muchas
ocasiones es más grande que el deseo.
¿Qué
es lo que te mueve? ¿Acaso tienes un sueño que perseguir? Estás pensándolo en
este momento y el deseo de hacerlo realidad te anima a salir corriendo tras
eso.
Comencé
a caminar y entendí que nadie nace maestro, escritor, doctor, ingeniero,
contable, enfermero, columnista, periodista, arquitecto, secretario, bombero,
publicista. Nadie nace en sus sueños, los sueños se hacen realidad mientras se
camina. No nacemos siendo exitosos, crecemos aprendiendo a creer en la
capacidad que tenemos para alcanzar el éxito.
Hoy la invitación es simple, emprende, comienza,
ve tras lo que quieres. Mira que cada comienzo es la cara de una nueva aventura,
cada tropiezo es una parada obligatoria que nos llama a estar atentos a la bendición
que ha de venir sobre nuestra vida y cada cosa que aprendes en el camino es un
hermoso regalo de parte de Dios. Camina, usa tus miedos a tu favor, nunca digas
no puedo, trabaja incansablemente por lo que quieres, no pares de soñar,
atrévete a transformar tu entorno, escapa de lo malo, aporta positivamente y
sobre todas las cosas escucha a tu corazón. No existe un libro de
instrucciones, ten fe, hoy es el momento para dar el primer paso.
@victor_rafael9 | Lo que el día me regaló © 2014
Regalo 53: El día que decidí comenzar. by Víctor Rafaelis licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

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