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26 junio 2014

Regalo 71: Toma lo que fui.

Por: Víctor Rafael

Ciertamente somos el resultado de todo lo que hemos vivido. El pasado es sin duda lo que nos forma, mas no es lo que nos define.

Hace varios días estuve viendo un documental acerca de un joven agricultor y su finca en el pueblo de Yabucoa, Puerto Rico. A medida que iba presentando los cultivos, recogía del suelo la maleza que poco a poco arropaba la base de las plantas. Luego de haberla recogido por completo, la lanzó a un canasto para que se descompusiera naturalmente y se convirtiera en composta. Me resultó interesante el hecho de que algo “inservible” eventualmente se convertiría en algo de valor. La maleza días o meses después se convertía en abono para las plantas.

En la vida pasamos por experiencias que nos marcan. Muchas veces tomamos decisiones que nos atrasan, laceran el corazón, nos dejan en la zona de la vergüenza y el dolor. Luego de eso cargamos nuestro pasado en las espaldas, vivimos recordando lo que fuimos y le cerramos todas las posibilidades a la vida que verdaderamente queremos y merecemos.

Hoy quiero proponerte algo; suelta tu pasado. No permitas que siga definiéndote, limitándote y aislándote de aquello que quieres para tu vida. Igual que el tiempo transformó la maleza en abono, Dios quiere y puede transformar tus experiencias negativas en bendición. Él se vale de tus experiencias pasadas para enseñarte el camino que debes seguir, para darle forma a tu corazón y como método de preparación para la vida futura, no para que te lastimes, lamentes o te quites valor.

Suelta tu pasado, levanta tu mirada y camina hacia la vida que quieres. Tu historia puede ser tan grande como tú quieras que sea. Recuerda siempre que el principio de tu vida, tu historia, lo que viviste pudo haber sido pequeño pero eso en nada se compara con tu condición futura.

Repite en voz baja: Señor, consciente de lo que fui te entrego mi vida para que seas Tú quien dirija mis pasos y transformes cada parte de mí. Ayúdame a ver en mi pasado el mapa que me llevó a ti, en mi presente tu propósito para mi vida y en mi futuro la esperanza de una vida a tu lado. Amén.

Nota: Durante el mes de Julio no habrá publicaciones, nos vemos en Agosto. Puedes acceder a nuestra página de Facebook para más información. 




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Regalo 71: Toma lo que fui. by Víctor Rafael is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.





17 diciembre 2013

Foto 13: Mi pasado es un automóvil.

Foto: Ronald Alexander 2013 ©
Por: Ronald Alexander 
           
           Toyota Corolla del año 1979.  La pintura ya desmerecida.  El motor a su paso sólo dejaba un ruido estruendoso.  Los asientos en cuero parcialmente rotos y un baúl cargado con historias del pasado que probablemente nunca conoceré.  ¿Cuántos ojos al verlo lo considerarían un trasto viejo?  ¿Cuántos probablemente desvalorizan sus capacidades por llevar tantos años?  De algo estoy seguro, quien lo conducía pensaba que aquel auto era una bendición.  Un automóvil del pasado era lo que le transportaba en su presente. 
            ¿Cuántas veces intentamos esconder nuestro pasado?  ¿Cuántas veces nos avergonzamos de cada herida?  Sin darnos cuenta, sin ningún rastro esos recuerdos nos mueven día a día.  Somos seres humanos sí, pero también seres históricos. Sobre eso estamos construidos.  Nuestros viejos dolores, sufrimientos, decisiones, alegrías y emociones se transforman en carros que nos mueven hoy.  Nos han hecho más fuertes, seguros y nos han permitido conocer el mundo que nos rodea.  Hay quienes desvalorizan el pasado, hay quienes avergonzados tratan de borrarlo y hay quienes lo abrazan orgullosos de cada desliz y de cada logro. 
            Encontré el valor del auto en sus funciones del presente y evité fijarme en su composición.  De la misma manera aprendí a valorar mi pasado por sus enseñanzas  y no por lo que viví.  Como cuando de niño jugando con fósforos sufrí una leve quemadura.  No recuerdo el dolor que sentí en ese momento, pero si aprendí que el fuego puede hacerme daño al igual que muchas otras cosas.  El recuerdo se convirtió en un auto, en un instinto que en mi vida presente me mueve a cuidarme de lo que puede dañarme física o emocionalmente. 
            Tienes una hermosa oportunidad, usa el pasado para moverte.  No desprecies los regalos que trae por más doloroso que sea o vergonzoso lo consideres.   Permite que tu historia trace el camino hacia un futuro grandioso.  Haz las pases con el recuerdo, no le resistas o golpeará aún más fuerte.  Después de todo, no podemos borrarlo pero podemos construir usándolo como cimiento y te aseguro será el más fuerte de todos.  El pasado es el automóvil de tu presente. 


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Foto 13: Mi pasado es un automóvil. by Ronald Alexander is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.