Mostrando entradas con la etiqueta paz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paz. Mostrar todas las entradas

26 noviembre 2013

Foto 10: Camina sobre el dolor

Foto por: Ronald Alexander


Por: Ronald Alexander


       ¿El resultado final puede hacer que el dolor valga la pena? Decidí volver al gimnasio después de algunos meses. Como de costumbre los primeros días son críticos.  Al día siguiente de comenzar mi cuerpo estaba adolorido y cansado. Más aún cuando eres alguien que no está acostumbrado a cierta actividad física recurrente.  Pero no importó la incomodidad que experimenté al comienzo, continué.  Entendí que para llegar al resultado que quería debía caminar sobre el dolor. 
        Todos alguna vez hemos sentido dolor.  Hemos pensado que la vida se nos va.  Nos han roto el corazón, se han ido, nos han insultado, faltado nuestra confianza.  Hemos regalado innumerables lágrimas, noches de sueño y hasta nuestras metas.  ¿Quién no ha sido vencido por el desánimo alguna vez? Somos humanos, sentimos demasiado.  Pasar por las consecuencias del ejercicio es necesario para alcanzar la condición física que deseamos.  Así sucede en  la vida, muchas veces ha sido necesario pasar por el dolor para alcanzar un estado de felicidad, para valorar lo que tenemos e incluso amar. 
       Hace unos años atrás viví una experiencia que me hizo caminar sobre el dolor.  Una gran pérdida que hizo de mi interior un agujero.  En medio del sufrimiento la vida me hacía un regalo, entender su propio valor.  Es irónico que una pérdida nos aliente a ser agradecidos, pero así fue.  Desde ese momento vivo amando sin medida a todos los que están cerca de mí y doy gracias por el regalo que es abrir los ojos todas las mañanas.  El dolor me movió de lugar, me transformó para bien.
       Así que el dolor es capaz de transformar.  Se trata de ver que posibilidades hay dentro de tu sufrimiento.  Ármate de paciencia, de fortaleza y de amor.  Lo que sientes es pasajero, más lo que ganarás cuando termine el proceso será invaluable.  Abraza el dolor, siéntelo y deja que poco a poco se vaya.  No le temas a tu humanidad.  No reprimas lo que guarda tu corazón.  Llora, corre. Por cuantas veces lo hagas contarás luego una sonrisa. Cuídate de acostumbrarte y vivir sumergido en él, ser una victima no nos lleva a ningún lado.  Hoy es un gran día para contar las veces que el dolor te ha hecho regalos, hoy es un gran día para ver el regalo que hay dentro de tu dolor.  Camina sobre él.   


Creative Commons License
Foto 10: Camina sobre el dolor. by Ronald Alexander is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

19 noviembre 2013

Foto 9: La Vida en un Carrusel


Foto por: Ronald Alexander

Por: Ronald Alexander

Llegué por casualidad o mejor dicho, por una bendición.  Era una de estás pequeñas actividades de pueblo.  Una feria de arte.  Me detuve frente al carrusel por unos segundos, sus luces llenaron mis ojos, las sonrisas de los niños y los caballos que giraban una y otra vez.  Sin desaprovechar la oportunidad me subí a él.  Por varios minutos me encontré sentado, girando hacía ninguna dirección específica.  No pude evitar preguntarme, ¿cuántas cosas en mi vida se habían convertido en vueltas sobre el mismo lugar?
Muchas de nuestras frustraciones más grandes provienen de ahí, hacer una y otra vez lo mismo.  Convertimos en rutina innumerables cosas.  Relaciones, malos hábitos, nuestra espiritualidad, el trabajo, los estudios.  Caminamos en un estado “automático”, respiramos porque existe el oxígeno, pero sin darnos cuenta de que lo hacemos.  Probablemente vives atrapado en la rutina de un trabajo que no te satisface.  Te levantas en la mañana, tomas tu café y todos los días regalas ocho horas de tu vida haciendo lo mismo, algo que te hace infeliz.  Quizás llevas varios años sentado en salones escuchando profesores enseñarte lo que la sociedad considera como una buena profesión.  Compartes una relación en donde solo se conforman con estar juntos, pero ya no hay chispa, ya no llega un “te amo repentino” o un detalle a tu puerta.  ¿Cada domingo vas a la iglesia porque tus padres así te lo enseñaron? ¿o lo haces porque vives una experiencia de amor profundo junto a Dios? De seguro hay muchas cosas que haz querido cambiar en la vida, enfrascado en la rutina has seguido dando vueltas prolongadas en un carrusel. 
¿Cuál ha sido mi vuelta más prolongada?  Mi espiritualidad.  La cultivé a diario haciendo lo mismo.  Al pasar el tiempo perdió el sentido.  El carrusel se movía muy rápido ya y parar cada vuelta era casi imposible.  Para ser honesto me encontré en un abismo muy profundo, “vivía una noche oscura del alma”.  Así describió Madre Teresa su vida en un momento donde tenía la certeza de que Dios estaba presente, pero ella no lograba sentirlo.  Escuchar una frase muy sabia me hizo detener el carrusel.  “Si quieres resultados diferentes, haz cosas diferentes”.   Es lógica básica, pero difícil de practicar.  Sin embargo fue posible. 
¿Cuáles son tus vueltas más prolongadas?  ¿Qué rutinas debes cambiar para obtener resultados distintos?  Piensa que si estás donde no quieres estar es porque decidiste subir a un carrusel.  Por más cómodo que sea, por más divertido que lo encuentres, debes avanzar.  No hay felicidad donde no hay autorrealización.  Eres un ser creado con la capacidad de alcanzar todo lo que te propongas, deja de dar vueltas.  Escoge hoy el éxito, escoge vivir tus sueños.  Toma fuerza de ellos y promete caminar siempre hacia el frente, esa es la única opción.   

Sígueme en: www.facebook.com/loqueeldiameregalo


Creative Commons License
Foto 9: La vida en un carrusel. by Ronald Alexander is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

29 octubre 2013

Foto 6: Crea una historia feliz

Foto: Ronald Avila Claudio | Copyrigth 2013 ©


Por: Ronald Alexander

Me puse en pie, me detuve a recoger la mochila y demás cosas.  Quienes estaban sentados en la parte de atrás, rieron.  De manera rápida giré mi cabeza hacia ellos y detuvieron la risa, algunos se contenían con trabajo.  En el momento disimulé, me mostré indiferente y salí del salón.  No podía parar de pensar.  Pasé todo el camino a casa y varias horas más tratando de encontrar la razón de aquella risa.  ¿Se burlaban de mí? ¿Qué fue lo que hice? ¿Me veo mal?  ¿Qué tengo?  Me hice mil preguntas, perdí horas, minutos, segundos intentando descubrir de que se reían.  Las suposiciones me dominaron.  Me convertí en un director de cine de manera inconsciente.
Todos suponemos.  Nos hacemos mil historias en la mente, casi como una película.  Construimos una estructura narrativa con un personaje principal, nosotros mismos.  Suponer es crear ideas sobre lo que puede estar pasando, pasó o pasará.  Sucesos que son una mera invención de nuestra mente.  El problema es que la mayoría de las veces dichas suposiciones no nos apoyan.  Constantemente nos torturamos con ideas que ni siquiera son reales. 
Sentí un coraje enorme.  Pensé enfrentarlos, cuestionarles la causa de su risa. Cuando llegué a casa, me miré al espejo.  Busque algún signo en mi ropa, algún indicio en mí que motivara aquella risa.   Pensé en todas las palabras que dije aquella tarde, pero no encontré nada. Concluí que era poco probable que su risa fuera causada por mí.  Pero también entendí que aquellas suposiciones eran y siempre serán producto de mi inseguridad, el deseo de ser aceptado y la falta de autoconocimiento.
Las consecuencias de haberles enfrentado hubiesen sido horribles.  Las suposiciones son responsables de la ruptura de muchas relaciones.  El dejarme llevar por hechos no concretos me ha llevado a equivocarme en múltiples ocasiones.  Lo peor de todo, es que esa película que inventamos la mayoría de las veces no tiene un final feliz.  Nos imaginamos discutiendo, vemos imágenes de personas que amamos fallándonos o que nos pasarán cosas terribles.  La autoestima de muchas personas se ve afectada. Hay quienes pierden tiempo valioso en esos pensamientos y permiten que sus emociones sean dominadas por ellos.
Hoy es un buen día para comprometerte contigo.  Te invito a dejar atrás la suposición.  Aún así nuestra condición humana nos hace difícil la tarea. Cuando sucedan, dirige una película de éxito, de amor y de paz.  Escribe un guión en donde tú, el personaje principal y su alrededor terminen con un final feliz.  Poco a poco te acostumbrarás a siempre llenar tú cabeza de imágenes que aporten a tú bienestar y dejarás atrás los pensamientos negativos.  Disfruta tu presente, valora tu tiempo y no gastes energía en lo que no funciona.  Sé el director de una película positiva.  "Por eso,no se preocupen del mañana, que el mañana se ocupará de sí.  A cada día le basta su problema."  Mateo 6:34

Visítame en: www.facebook.com/loqueeldiameregalo


Creative Commons License
Foto 6: Crea una historia feliz. by Ronald Alexander is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.